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Dira Paes, homenageada con el trofeo Oscarito en el 45º Festival de Cinema de Gramado.

“Además de darme una carrera, el cine tuvo un papel fundamental en la formación de mi personalidad”, cuenta Dira Paes, la homenajeada del trofeo Oscarito.

En una entrevista exclusiva al Festival de Cine de Gramado, la actriz paraense dice que el homenaje del Trofeo Oscarito hace que se convierta en una observadora de sí misma.

Prácticamente no hay estado brasileño que Dira Paes desconozca. Con más de 40 películas en el currículo, la actriz paraense, que recibe este año el trofeo Oscarito del Festival de Cine de Gramado por su contribución a la producción audiovisual brasileña, tal vez conozca Río Grande do Sul hasta mejor que muchos gauchos. “Sólo en Anahi de Las Misiones, estuve en una caravana cinematográfica que fue de Uruguaiana a Caçapava del Sur. El cine me llevó al mundo e hizo que yo conociera y comprendiera un Brasil gigante y plural”, cuenta la homenajeada.

Por su parte, Dira buscó conocer a las brasileñas de los diversos ‘Brasis’ que existen dentro del propio Brasil, lo que ayudó a moldear mucho más que su trayectoria profesional como la de su trayectoria profesional como una de las tónicas de su carrera: en las decenas de papeles que ya interpretó, Una de las más queridas intérpretes de Brasil.

“Empecé a actuar a los 15 años de edad, siguiendo la mera intuición de una joven que quería abandonar la idea de la ingeniería para ser actriz. A lo largo de ese tiempo – y por ser muy joven también – el cine me ayudó a crearme: Una carrera, tuvo un papel fundamental en la formación de mi personalidad “, afirma Dira.


Fuego ecléctico

Con 33 años de carrera, ella tiene un currículum de dar envidia: de la comedia al drama, pasando por películas populares y autor, además de obras infantiles (su más reciente descubrimiento), Dira trabajó con importantes nombres de la cinematografía nacional como Walter Lima Jr., Helvécio Ratton, Claudio Assis, Breno Silveira y otra infinidad de nombres que la homenajeada cita con entusiasmo. La carrera ecléctica, sin embargo, no surgió por casualidad.

“Yo siempre busqué esa multiplicidad. Actuar es un vuelo ciego, usted no sabe lo que va a encontrar por delante, pero creo que tengo esa disponibilidad de entender cuál es la vertiente de un trabajo y seguirla, sin imponer nada. Soy una actriz que, Y que el amor creativo que los personajes me ofrecen es algo que siempre me apasiona “, revela.


Es justamente el anhelo de papeles interesantes y desafiantes que hizo Dira, en 2004, migrar también a la TV, donde debutó en el papel de la inolvidable Solineuza en la serie “La Diaria”. “Fui a la TV porque empezaron a ofrecerme buenos papeles, y no tengo que reclamar hasta ahora: en ese corto espacio haciendo carrera en la TV, siempre encuentro en las calles personas que citan mis personajes, y eso es un verdadero regalo”, conmemora.

La ida a la TV, por otro lado, jamás distanció a Dira de la pantalla grande. Por lo contrario. En el año del estreno de “La Diaria” que vivió uno de los momentos más marcados de su carrera: entre 2004 y 2005, volvió nuevamente a Rio Grande do Sul para grabar “Mi Tío Mató a un Cara”, de Jorge Furtado, Y aún lanzó “Mujeres de Brasil” y “2 Hijos de Francisco”, que, en la época, llegó a sobrepasar a “Carandiru” como la película de mayor taquilla de la llamada reanudación del cine nacional. “Fue cuando percibí que realmente tenía aliento para todo aquello”, recuerda la homenajeada.

actriz
Y que aliento: de esta temporada en adelante, veinte nuevos personajes ganaron vida en las manos de Dira, una estadística que, entre tantas otras, jamás se convierte en cualquier tipo de fardo para la paraense.

“No siento todo ese currículum en mi espalda porque los personajes que interpreté no me pertenecen, ellos son del cine y del público brasileño, es hasta cliché hablar eso, pero la sensación es de un eterno recomenzar, de que siempre tiene una nueva película o Un nuevo desafío por delante “, evalúa.

En cuanto a lo que está por venir, Dira apunta que su corazón busca proyectos más desarmados y autor, donde pueda ser sorprendida por los talentos de un cine brasileño que, como observó a lo largo de los últimos 33 años, hoy estableció un estándar de calidad muy consolidado.

Una observadora de sí misma

Ya de viaje programado para el Festival de Cine de Gramado, Dira preserva un cariño muy especial por la ciudad serrana. “Gramado me recuerda al cine y también al público saludando a los actores en las calles, todo el mundo que hace cine tiene el mayor orgullo de ganar el Kikito, un premio que resuena por todo Brasil”, cuenta la actriz, que ya tuvo su trabajo consagrado dos En la Sierra Gaúcha: en 2003, como mejor actriz secundaria, por la larga “Noche de San Juan”, y en 2011, como mejor actriz, por el corto “Ribeirinhos do Asfalto”.

Sobre el homenaje, ella dice que cualquier reconocimiento de Gramado viene siempre cargado de una emoción muy grande, pero que el momento ofrece la oportunidad de convertirse en una observadora de sí misma.

“Además del honor y del orgullo, un homenaje como éste trae una mirada desde afuera hacia adentro, donde usted se mira, se revisita, se revaloriza. Es la oportunidad de observar todo lo que he vivido y también de reforzar mis lazos con el futuro, Ya que todavía pretendo vivir muchas transformaciones a través de mis personajes”, proyecta.

Dira Paes recibe el trofeo Oscarito el 25 de agosto en el Palacio de los Festivales.

Foto Portada: Daniel Aratangy-Revista Gol-Trip Editora.

Foto: Interior: Nana Moraes