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Estás “Bajón”? 9 Consejos para que tu cerebro te yude a ser feliz.

Por TUSAM. En mis coachings de superación personal siempre hablo sobre cómo poder estar más arriba con el ánimo y así tomar impulso para poder iniciar el camino y hacer lo que hay que hacer para llegar a la meta deseada. Pero además, hay rutinas que ayudan directamente al cerebro y así experimentes más felicidad. Aquí recolecte 9 “tips” para que tengas en cuenta y los pongas en práctica:

Nunca dejes de probar y aprender cosas nuevas.

Cuando viaje por Latinoamérica rodando el programa de SUPER HUMANOS de History Channel donde buscaba mujeres y hombres con habilidades sorprendentes, hable con muchos científicos expertos en temas del cerebro. Me relataban como ellos mismos hacían para mantener su cerebro activo. Algunos aprendían un idioma o un instrumento musical por año, otros escribían cada semana con una mano diferente y también estaban los que una vez por semana disfrutaban de comidas atípicas del país donde vivían. Así se logra que el cerebro haga un esfuerzo en adaptarse y en compensación aumenta la dopamina (la hormona de la alegría).

Realiza actividad física.

Dentro de tus posibilidades, haz la actividad física que puedas. Las redes sociales está inundada de ejemplos donde mujeres y hombres de cualquier edad al hacer ejercicio, además de verse bien, se sienten fantásticos. Los nuevos paradigmas demuestran cómo el cuerpo, sin importar la edad, responde ante el ejercicio. Por eso, aunque sea 5 minutos diarios, hazlo! Y si de apoco puedes aumentar el tiempo, mejor. De esta manera lograrás generar más endorfina y así los dolores y el estrés se reducen y en consecuencia el ánimo aumenta.

Duerme.

Es importante que logres dormir entre 6 y 8 horas. En ese tiempo el cuerpo descansa y se regenera. Además es importante que sea en la oscuridad, porque es ahí donde produces melatonina. Como la computadora, el cuerpo entra en modo “hibernación”. Sigue prendida pero al mínimo consumo y con los recursos necesarios para estar con las operaciones básicas. Pero si tu cerebro se da cuenta que hay luz, es muy probable que te despierte.

Espera algo que te guste.

El esperar algo que sea de tu agrado como por ejemplo el fin de semana, una comida especial, una cita con alguien, sexo, etc. hace que sientas placer como si ya lo estuvieras viviendo. Se ha comprobado científicamente que el imaginar intensamente el estar viviendo una situación, hace que la mente y el cuerpo reaccione como si estuvieran transitando por eso.

Más abrazos y caricias.

Somos seres sociales y por eso la interacción con otros es fundamental para nuestra supervivencia. Sobre todo el contacto físico. Con apoyo social, cariño, abrazos y caricias nos recuperamos de cualquier daño psíquico o físico. Si sacamos esas experiencias de nuestra vida la mente lo percibe igual que un dolor físico.

Exprésate.

Si te desahogas ya sea hablando con alguien o escribiendo lo que tienes en tu interior que te produce daño, lograrás producir más serotonina. Eso ayuda a que veas las salidas que tienes y te da el impulso anímico para hacer lo que debes. Hasta lograrás ver los aspectos positivos de las malas experiencias.

Los problemas atiéndelos uno en uno.

A veces sucede las personas están agobiadas por los problemas. Se paralizan y se entristecen o se deprimen. Es por eso que si los problemas los solucionas de a uno, por cada victoria, logras que los neurotransmisores calmen al sistema límbico y te sientas mucho mejor. Si esto lo repites varias veces, el optimismo ganará.

Agradece.

No importa a quien o a que. Puede ser a alguien o al universo. Cuando agradecemos nos estamos apoyando en los recuerdos agradables de nuestras experiencias anteriores y así es que el cerebro produce más serotonina. Eso ayuda que entres en modo “positivo”.

Medita.

Recuerda que meditar es estar conectado con tu interior. Por eso no encierres esos momentos sólo para cuando estas con todas las comodidades para tal tarea. También se puede meditar estando de pie y tomando un café en pleno centro de la ciudad. Se puede hacer introspección en cualquier momento y lugar. Además, si le agregas el control de la respiración, logras que el cerebro se oxigene y como consecuencia la mente se calme y así ver las cosas más claras.

El sentirte bien es mucho más sencillo de lo que crees. Recuerda #CuandoSeQuiereSePuede

Leonardo-Tusam@tusam
@propersalud